Narra la historia de una mujer perseguida (la verdad) y de un escritor que ha dejado de escribir. Él la recibe en su casa y le va enseñando los múltiples vestidos que recibe para que ella no salga desnuda o de lo contrario la matarÃan. Entonces, nos encontramos aquà frente a un primer plano de interpretación, de carácter metafórico, que tiene relación con la historia que se quiere contar. Esto se conecta en una segunda instancia, con un juego interpretativo entre los personajes y los actores que los encarnan, en esa pregunta por el sentido, en donde todos han perdido la memoria como en un paÃs de agua.
Un teatro donde se privilegia el texto, se disfruta del lenguaje, las palabras construyen realidades, más allá de esa crÃtica del dramaturgo justamente sobre la inutilidad de las mismas.