Un recolector de basura se siente vulnerado por los desperdicios que lo rodean. Gracias al impulso de sus compañeros de trabajo decide postular al cargo de presidente de su sindicato, aunque sin mayores anhelos. Su mujer, obstinada en conseguir un récord (tener el pelo más largo del mundo), ha dejado de tomar anticonceptivos para optimizar un tratamiento capilar que promete acelerar el crecimiento de su cabello y quedó embarazada sin desearlo. La vecina, una mujer con un serio trastorno hormonal, los visita para compartir su decisión de dejarse crecer la barba y asumir su extraña condición. Todos ellos, en sus acciones y devenires infecundos, dialogan en un espacio donde la comunicación, la a-voluntad y el relativismo distorsionan sus experiencias generando estados alterados de acción y consciencia.
“Lo que muestra la obra son vidas aparentemente Ãntimas, que se mueven en una atmósfera árida, lejos del mundo contingente. La estética, el sonido y los personajes, están caracterizados con rasgos exacerbados, porque si bien se trata de una obra dramática, uno de sus pilares es la ironÃa y el sentido de lo absurdo que caracteriza los tiempos actuales”, relata la directora Manuela Oyarzún.
La CompañÃa
Manuela Oyarzún, fundadora de la compañÃa “Teatro El Hijo”, ha desarrollado una dramaturgia propia (“Tracey RidÃcula”, “Cabeza de Ovni” y “Basura”) elaborando temas a partir de los procesos de búsqueda de identidad y la existencia humana. Junto a Javier Riveros (asistente de dirección), Macarena Ahumada (diseñadora), Cristián Matta (iluminador) y Esteban Oyarzún (músico), ha realizado varios trabajos. Al equipo se suman en la actualidad pares significativos para el desarrollo de esta creación que seguramente serán parte de sus futuros proyectos. Este colectivo, más que una compañÃa es un cuerpo de trabajo que interactúa con las inquietudes presentes de la creación y que, en este caso, se moviliza hacia un descubrimiento estético.



